Antes y Después de un Proyecto 5S en Oficinas
Cuando hablamos de metodología 5S, muchas personas la asocian automáticamente a entornos industriales. Sin embargo, su aplicación en oficinas tiene un impacto igual o incluso mayor, ya que actúa directamente sobre la forma de trabajar, la gestión del tiempo y la claridad mental de los equipos.
En este artículo mostramos un ejemplo real de antes y después tras aplicar 5S en un entorno administrativo, centrado en un elemento tan cotidiano como un armario de oficina.
Situación inicial: el “antes”
Antes de la implantación de las 5S, la situación era muy habitual en oficinas:
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Material de oficina acumulado sin criterio.
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Elementos en mal estado o agotados mezclados con material en uso.
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Documentación antigua y actual compartiendo espacio.
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Falta de identificación y de normas claras de uso.
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Tiempo perdido buscando material o revisando cajones.
Este tipo de desorden no solo afecta al espacio físico, sino que genera ruido visual, estrés y pérdidas de eficiencia en tareas diarias aparentemente simples.

Aplicación de la metodología 5S en oficinas
El equipo aplicó de forma práctica y sencilla las primeras fases de la metodología:
1. Eliminar (Seiri)
Se retiró material de oficina en mal estado o desgastado: bolígrafos sin tinta, rotos, correctores agotados y elementos que ya no aportaban valor.
2. Ordenar (Seiton)
La documentación se clasificó y archivó correctamente en archivadores.
El material de oficina se agrupó por tipología y se colocó en cajas específicas, con una distribución lógica y accesible.
3. Señalizar y estandarizar
Todos los espacios y elementos quedaron claramente identificados, facilitando que cualquier persona pueda encontrar y devolver el material sin depender de terceros.
4. Mantener (Shitsuke)
Se estableció una revisión mensual para comprobar el estado del material y realizar la reposición necesaria, asegurando la continuidad del sistema.
Resultados: el “después”
Tras la implantación de las 5S, los resultados fueron claros:
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Espacio visualmente ordenado y limpio.
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Material accesible y localizado en segundos.
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Eliminación de duplicidades y desperdicio.
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Menos interrupciones y mayor fluidez en el trabajo diario.
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Mayor sensación de control y profesionalidad.
Lo más importante es que el orden deja de depender de una persona concreta y pasa a formar parte de un sistema compartido.
Las 5S en oficinas: mucho más que ordenar
Este antes y después no trata solo de un armario organizado. Representa un cambio en la forma de trabajar:
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Menos fricción en los procesos.
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Más foco en tareas de valor.
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Hábitos claros y sostenibles en el tiempo.
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Base sólida para la mejora continua.
La metodología 5S en oficinas es una herramienta potente para organizaciones que buscan eficiencia, claridad y equipos más autónomos.